Presentación del edificio
Espacios expositivos fuera de lo común

Instalado en un convento medieval, el museo ha tenido que adaptarse a unos espacios cuya función original era muy distinta. No obstante, esta singularidad constituye también una fortaleza, ya que invita a quien visita el museo a descubrir espacios expositivos variados y contrastados. El conjunto de edificios del Museo de los Agustinos está declarado Monumento Histórico.

Vista de la iglesia del museo.
Ayuntamiento de Toulouse – Foto: Patrice Nin
La iglesia
Más que ninguna otra parte del museo, la iglesia da testimonio de la vocación inicial del edificio: en este sentido, constituye un magnífico marco para relatar el pasado, el presente y el futuro del Museo de los Agustinos en la ciudad. En el momento de la apertura del museo, era el único espacio expositivo.
Conviven pinturas y esculturas, y las obras de Toulouse dialogan con las europeas. La iglesia es, en particular, el lugar idóneo para presentar los grandes retablos, una de las señas de identidad de la colección del Museo de los Agustinos. En 1795, el «Muséum provisoire du Midi de la République» (Museo Provisional del Mediodía de la República) presentó, desde su apertura, 69 pinturas procedentes de iglesias y conventos de Toulouse, recuperadas como bienes incautados durante la Revolución, así como numerosos objetos y esculturas desde la Antigüedad hasta la época contemporánea.
Los claustros
El gran claustro, finalizado a finales del siglo XIV, albergó durante mucho tiempo galerías de exposición al aire libre en los siglos XIX y XX. Hoy en día, para garantizar la adecuada conservación de las obras, este uso ha desaparecido. No obstante, sigue siendo el corazón del edificio: el espacio que se descubre al atravesar la zona de acogida, creando siempre un bello efecto de sorpresa en quien visita el museo. Además, articula las distintas alas del museo, facilitando el acceso a los diferentes espacios expositivos. Su jardín, muy apreciado por el público, ha evolucionado con el paso del tiempo: en ocasiones parque, en otros momentos, pradera, fue rediseñado como jardín de inspiración medieval en 1995.
Durante mucho tiempo aislado, el pequeño claustro fue reabierto al gran claustro en 2021, recuperando así su configuración histórica. Construido en el siglo XVII, cumplía la función de locutorio de los frailes agustinos. También fue un espacio expositivo, pero acogió igualmente la vivienda del conserje, así como la Escuela de Bellas Artes en el siglo XIXe.

El claustro pequeño
Vista del claustro pequeño durante la apertura de verano de 2023.
Foto © Rémi Deligeon

Sala de esculturas románicas escenografiada por Jorge Pardo.
Vista de la colección del claustro de Saint-Sernin, coronada por lámparas verdes.
Ayuntamiento de Toulouse – Foto: Patrice Nin.
La sala románica
La sala románica alberga una de las colecciones de capiteles más importantes de Europa, procedentes de tres grandes monumentos de Toulouse: la Daurade, la basílica de Saint-Sernin y la catedral de Saint-Étienne. Esta sala ocupa la planta baja del ala construida a finales del siglo XIX por Eugène Viollet-le-Duc y su discípulo Denis Darcy.
El proyecto artístico de Jorge Pardo, realizado en 2014, supuso una oportunidad única para el Museo de los Agustinos de ofrecer una nueva presentación de este espacio. Jorge Pardo es un referente en el ámbito de la intervención escenográfica en museos, como demuestran sus salas mesoamericanas en el LACMA.
Este proyecto pone en diálogo la firma inconfundible del artista con la fuerza del arte de los escultores románicos. Esta intervención vuelve a poner en valor una colección cuyo carácter excepcional había sido olvidado por muchos habitantes de Toulouse, y constituye un hito en la historia del museo.
Las salas góticas
La mayor parte de la colección de escultura gótica del museo abarca un periodo comprendido entre el año 1200 y comienzos del siglo XIV. Las dependencias conventuales conservadas (sala capitular, sacristía y capilla de Notre-Dame de Pitié), aproximadamente contemporáneas (siglos XIV–XVI), constituyen un marco ideal para estas obras, en su mayoría procedentes de edificios de Toulouse.

Capilla de Notre-Dame de Pitié
Esculturas procedentes de la capilla de Rieux (Toulouse, antiguo convento de los Cordeliers). Ayuntamiento de Toulouse, Museo de los Agustinos – Foto: Daniel Martin

Vista del salón rojo
Escenografía en 2018. Foto © José Manuel Herrador
Los salones de pintura
Los salones de pintura se encuentran en la primera planta del ala del siglo XIX, ubicada en el emplazamiento del antiguo refectorio del convento. Inicialmente concebidos como una única galería, estos espacios fueron divididos en dos salas en la década de 1980. Siguiendo la moda de la época, presentan muros de gran altura rematados por lucernarios que proporcionan una iluminación cenital. En el Museo de los Agustinos, alcanzan una altura poco común, llegando hasta los 11 metros.
Otra sala de pintura, más pequeña y situada en la misma planta, ofrece un recorrido y una disposición de las obras más íntimos.
Para acceder a estos espacios, quienes visitan el museo pueden utilizar dos escaleras, entre ellas la notable escalera monumental de Denis Darcy. Actualmente, gracias a las obras de accesibilidad, un ascensor permite también acceder a los salones.
